A veces me pregunto porqué la gente siempre cuando le hablas del seminario y de los pocos que estamos siempre te dice que la cosa sería diferente si los curas se podrían casar o si se pudieran ordenar mujeres. A mí esta respuesta me da gracia, ya que me parece la fácil, pero es como nos decían en un curso de monitores, es dar solución a un problema inexistente, ya que aunque pueda ser una opción, el problema es otro un poco más profundo. Y es que no hay más que echar un ojo a nuestros hermanos protestantes o anglicanos, donde el sacerdocio femenino existe, así como el matrimonio en los sacedotes, para ver que no es la solucción ya que en materia de vocación están con la misma crisis que nosotros. Por lo que el problema no está en que los curas no puedan casarse o que las mujeres no puedan ordenarse dentro de la iglesia, sino que es otro: el miedo al compromiso.
Volvamos a datos, y preguntémonos ¿por qué cada vez los matrimonios terminan antes?, ¿por qué las parejas cada vez retrasan más el tener un hijo?, ¿ es qué el amor ahora es diferente que antes?. Asusta lo que compromete para siempre, lo que exige una renuncia o un cambio en nuestro estilo de vida. Por lo que cuando hablamos de crisis vocacional, quizás habría que hablar de una crisis de la sociedad en general, ya que la crisis vocacional en cierta medida es consecuencia de esto. Vivimos una sociedad escesivamente individualista y egoísta, a la que le cuesta romper con su yo personal. Asusta el compartir la vida con otra persona para siempre, asusta la responsabilidad de tener un hijo al que estamos obligados a cuidar, educar y en cierto modo al que estará "atado" nuestro tiempo, así como asusta el entregar la vida a Dios para ofrecerla a los demás.
Por lo que la solución habrá que buscarla más dentro de cada uno e intentar romper con este pensamiento que nos está inundando y destruyendo, ya que si seguimos creando una sociedad individualista donde la primacia del yo sea el absoluto, será el fin del hombre como tal. Por lo que dejemos de dar soluciones a problemas inexistentes, y ataquemos la raíz, veremos como si así lo hacemos todo será distinto.